El acuerdo de FESTRAM establece un incremento del 19,3% entre enero y mayo de 2026 y eleva el salario mínimo garantizado a $975.000, con presentismo a $1.065.000. La comparación con el Salario Mínimo Vital y Móvil, el promedio privado y el piso docente provincial muestra diferencias significativas en la estructura salarial.
El entendimiento alcanzado bajo la Ley 9.996 entre FESTRAM y los representantes de Intendentes y Presidentes Comunales fija una recomposición del 3% sobre los sueldos de enero 2026 y un aumento acumulativo del 12,9% en tres tramos: febrero, abril y mayo. En total, los trabajadores municipales y comunales percibirán un 19,3% de incremento remunerativo y bonificable en el primer semestre del año.
📊 Cuadro comparativo de sueldos Abril–Mayo 2026
| Sector / Referencia | Monto aproximado | Observaciones |
|---|---|---|
| Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) | $357.800 (abril) | Piso nacional, insuficiente frente a inflación y canasta básica. |
| Municipales Santa Fe (FESTRAM) | $975.000 (mayo) / $1.065.000 con presentismo | Acuerdo paritario, 19,3% acumulado enero–mayo, remunerativo y bonificable. |
| Docentes Santa Fe | $1.300.000 (febrero) | Piso provincial, referencia educativa, superior al municipal pero cercano. |
| Promedio sector privado registrado | $600.000–$900.000 | Oscila según rubro y región, inferior al piso municipal santafesino. |
La comparación expone la brecha: el salario mínimo nacional muy bajo frente al acuerdo municipal santafesino
La infografía muestra cómo el incremento paritario de FESTRAM coloca a los municipales de Santa Fe muy por encima del promedio privado y casi al nivel docente. El beneficio relativo se explica, en gran medida, por lo reducido del Salario Mínimo Vital y Móvil nacional.
El beneficio que se observa en la comparación no responde únicamente a la magnitud del acuerdo provincial, sino a la extrema baja del salario mínimo nacional, que se ha convertido en un parámetro cada vez más alejado de la realidad inflacionaria y del costo de vida. En este contexto, los convenios sectoriales —como el de FESTRAM— logran posicionar a sus trabajadores en niveles mucho más competitivos, mientras que el SMVM queda relegado como referencia insuficiente.
El acta paritaria también garantiza que no habrá descuentos por medidas de fuerza y que los aumentos se trasladarán a jubilados y pensionados, ampliando el alcance del beneficio.
En definitiva, la comparación expone una brecha estructural: el salario mínimo nacional, demasiado bajo, genera que los acuerdos provinciales luzcan como conquistas extraordinarias, cuando en realidad reflejan la necesidad de compensar un piso nacional que no cubre las necesidades básicas de los trabajadores.















