M.R.O., de 43 años fue detenido en una vivienda de Hipólito Irigoyen al 3000, tras varios días de intensa búsqueda. El hombre estaba acusado de interceptar y retener a su expareja, y será imputado por privación ilegítima de la libertad, lesiones calificadas, amenazas y desobediencia de mandato judicial. La captura aporta alivio a la comunidad y marca un avance clave en la investigación.
La Policía de Santa Fe logró finalmente capturar al prófugo acusado de secuestrar a una mujer en esta localidad, cerrando una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a la comunidad durante varios días. El detenido, identificado como M.R.O., de 43 años, fue localizado en una vivienda de la calle Hipólito Irigoyen al 3000, donde intentaba ocultarse en la casa de familiares. El operativo estuvo a cargo de la Unidad Regional I, cuyos efectivos lograron reducirlo sin que opusiera resistencia.
La captura representa un paso clave en la investigación, ya que el hombre era señalado como el principal responsable del secuestro ocurrido el pasado 24 de junio, cuando interceptó a su expareja en inmediaciones de avenida Lambert y Pastor Barrios y la obligó a subir a un automóvil. La víctima permaneció más de dos horas privada de su libertad en la vivienda del agresor, donde sufrió golpes y amenazas, hasta que un operativo cerrojo permitió liberarla y detener a dos cómplices.
Con la detención de M.R.O., la fiscal Laura Gerard del Ministerio Público de la Acusación avanza en la imputación por privación ilegítima de la libertad, lesiones calificadas por el vínculo, amenazas y desobediencia de mandato judicial. Se prevé que en las próximas horas se realice la audiencia de prisión preventiva, instancia en la que se definirá su situación procesal.
La noticia de la captura fue recibida con alivio por la comunidad de Laguna Paiva, que había manifestado preocupación por la fuga del principal acusado. Organizaciones sociales y de género remarcaron la importancia de que la justicia actúe con firmeza en casos de violencia machista, mientras la víctima continúa bajo asistencia psicológica y legal.
Este desenlace fortalece la investigación y aporta tranquilidad a la población, que ahora espera que el proceso judicial avance con celeridad y que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos.


















