La plaza central se convirtió en epicentro de la celebración luego de la histórica victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra. Cientos de vecinos se reunieron con banderas, camisetas y cánticos, mientras bares y clubes transmitían el partido en pantallas gigantes.
Caravanas de autos recorrieron las principales avenidas con bocinazos y banderas celestes y blancas, replicando la euforia que se vivió en todo el país.
El triunfo fue celebrado como un “milagro futbolístico” y se destacó la presencia de familias completas, que compartieron la alegría en un clima festivo y seguro.


















