Un enorme embalsado de vegetación acuática quedó atascado bajo el puente Colgante y en sectores próximos al Faro. La Municipalidad y el Ejército preparan un operativo para liberar las estructuras y garantizar la navegación segura.
Un enorme embalsado de camalotes quedó nuevamente atascado en la desembocadura de la laguna Setúbal, generando preocupación por la presión que ejerce sobre las estructuras del puente Colgante, el puente Oroño y los antiguos pilotes ferroviarios junto al Faro. La acumulación de vegetación acuática dificulta la navegación y obliga a desplegar un operativo especial para su remoción.
El fenómeno recurrente
La llegada de camalotes a la zona es un fenómeno habitual en épocas de crecida y arrastre de vegetación desde el norte. En esta ocasión, la masa vegetal se concentró sobre la pila Este del puente Colgante y en sectores próximos al Faro, formando un embalsado compacto que amenaza con afectar la estabilidad de las estructuras.
Operativo de remoción
La Municipalidad de Santa Fe, en coordinación con el Ejército, prepara un operativo para liberar las zonas afectadas. Se prevé el uso de embarcaciones y maquinaria especializada para cortar y desplazar la vegetación acumulada, con el objetivo de restablecer la circulación segura en el cauce.
Impacto en la navegación
El embalsado dificulta el tránsito de embarcaciones menores y genera riesgos para quienes utilizan la laguna con fines recreativos o deportivos. Además, la presión sobre los pilotes y estructuras obliga a una intervención rápida para evitar daños mayores.
Preocupación social
Vecinos y autoridades locales expresaron su inquietud por la reiteración del fenómeno, que se repite cada año y demanda recursos para su control. La situación pone en evidencia la necesidad de mantener protocolos de prevención y respuesta ante la llegada de grandes masas de vegetación acuática.


















