El oficial retirado de la Armada Argentina, Norberto Álvarez, oriundo de Laguna Paiva, protagonizó un gesto de profundo valor histórico y humano.
Hoy, 21 de junio, en Puerto Madryn, y en coincidencia con la llegada del Buque Northland, Álvarez —quien en 1982 prestaba servicios en la Base Almirante Zar— entregó su sable militar al combatiente Horacio Kent, integrante del Regimiento 8 de Infantería.
El acto se realizó en honor y homenaje a quienes dieron su vida en la Guerra de Malvinas y a quienes regresaron, reafirmando la memoria colectiva y el reconocimiento a los veteranos.
El sable quedará expuesto de manera permanente en la Sede de Veteranos de Guerra de Malvinas de Trelew, como símbolo de unión y legado para las generaciones futuras.
🥖 El día que Madryn se quedó sin pan. Un pueblo que abrazó a sus héroes
El 19 de junio de 1982, Puerto Madryn vivió una jornada que quedó grabada en la memoria nacional.
Ese día, más de 4.100 soldados argentinos desembarcaron desde el buque británico Canberra, tras la rendición en Malvinas.
La comunidad, sin esperar órdenes ni protocolos, se volcó masivamente al muelle y ofreció lo que tenía: café, mate cocido, facturas y pan. La solidaridad fue tan inmensa que las panaderías agotaron sus reservas y las casas quedaron vacías.
Desde entonces, la frase “Madryn se quedó sin pan” simboliza el gesto espontáneo de un pueblo que abrazó a sus héroes en silencio, con humanidad y gratitud.
Ese recuerdo se enlaza hoy con cada acto de homenaje, como la llegada del buque Northland en 2026 y la entrega del sable de Norberto Álvarez, reafirmando que la memoria de Malvinas se sostiene en gestos sencillos, pero imborrables.



















